Entre los meses de julio y enero, miles de tortugas Paslama llegan a Playa la Flor, ubicada a 2 km. del Parque Marítimo El Coco. Este fenómeno de arribadas masivas de tortugas Paslama ocurre únicamente en unas pocas playas del mundo.
VIDEO ARRIBADA MASIVA PLAYA LA FLOR:
La existencia de las tortugas marinas se remonta a unos 150 millones de años. Sus predecesores fueron las tortugas gigantes que se aventuraron en el mar eras atrás, en la época de los dinosaurios. A lo largo de millones de años y como producto de un proceso evolutivo, las patas se convirtieron en aletas y sus cuerpos se volvieron más livianos y de líneas más estilizadas.
Los dinosaurios y las tortugas terrestres gigantes se extinguieron y sólo se pueden admirar sus fósiles en algunos museos del mundo. Sin embargo, las tortugas marinas lograron sobrevivir y hoy en día se encuentran ocho especies diferentes en los mares de agua cálida y templada alrededor del mundo.
¡La arribada, un espectáculo impresionante!
Las tortugas marinas son de hábitos migratorios, pues periódicamente recorren grandes distancias desde sus zonas de alimentación hasta las de reproducción. Usualmente las arribadas de tortugas Paslama se presentan cuando la luna está en cuarto menguante. En una temporada pueden ocurrir alrededor de 8 arribadas, cada una compuesta por más o menos 3 mil hembras. Generalmente durante las arribadas se presentan lluvias por lo que es recomendable llevar alguna prenda para cubrirse.
Luego que una hembra ha localizado el sitio donde hará su nido, procede a excavarlo, utilizando para ellos sus aletas traseras, luego deposita más de un centenar de huevos que cubre con arena, la que compacta con su cuerpo con el objetivo de confundir a posibles depredadores. El proceso de anidación toma aproximadamente una hora, luego la tortuga regresa al mar para retornar una o dos veces más a anidar durante la temporada.
El proceso de incubación dura entre 48 y 52 días, posteriormente las tortugillas emergen para emprender su camino al mar, no sin antes enfrentar una serie de peligros en la arena. Su caparazón es blando y ofrece poca protección; en este trayecto son atacadas por cangrejos, aves marinas, zopilotes y mapachines, por lo que muy pocas llegan al agua. Aún llegando, ellas peligran ante los devoradores marinos. A raíz de esto, se estima que únicamente muy pocas tortuguitas llegan a sobrevivir.